Volkswagen GTI MK1 (1982) de Max: Conoce como lo restauró

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En un post anterior les contamos sobre la historia de Max Sferir y su Volkswagen GTI I o GTI MK1 de 1982, una unidad casi única en Chile, de este primer “hot hatch”.

Como el mismo explicaba, encontrar un GTI MK1 es como encontrar algo escaso, extraño, de culto. Ahora nos contará como fue el proceso de dejarlo original y todos los “altos y bajos” que pasó, como toda buena restauración que puede durar años.

“Cuando lo compré, lo llevé a mi casi y le saqué todo. Ahí me di cuenta que tenía todo el piso podrido, el clásico cáncer de los autos. Tenía opción de traer todos los pisos de afuera, pero lo pensé buen y se lo pasé un artesano en metales que me hizo todos los dobles del piso de nuevo, me lo dejó original, quedó excelente. Esto se demoró un buen tiempo”, explica.

EL MOTOR SE AGRIPÓ

“Luego cuando íbamos a echarlo a andar tras los arreglos, de nuevo no partió, se agripó enteró, había que ajustarlo de nuevo, la culata estaba mala. Donde encontrar una y más encima con inyección K-Getronic, ufff estaba difícil, no habían. Me dieron un dato que en Inglaterra hay una empresa que le mandas la tuya mala y te devuelven una lista y arreglada. Estaba en eso, cuando un amigo me avisó que había uno en desarme, lgual al mio. Voy a verlo, todo era lo mismo, solo que el último tenía taques hidráulicos en vez de mecánicos, y los compré, problema solucionado. Ahora, tuvimos que hacer el motor de nuevo, y está 100% estándar. De hecho antes le habían rebajado la suspensión, lo habían tirado a piso, ahora volví a comprar los originales para que volviera a su altura de fábrica, amortiguadores, de todo”

“Luego tuve problemas en los frenos, entre otros más. En general para restaurar siempre tienes un sin número de problemas, que son mil cosas que te quitan tiempo y energía, pero cuando algo te gusta sigues avanzando. Se transforma en algo personal. El problema es el tiempo y la plata no es ilimitada. Dan ganas de dejar todo tirado muchas veces pero se quita rápido, la pasión por el GTI es más fuerte.

“Me demoré cuatro años y medio, En 2016 recién te puedo decir que estaba andando bien, como quería. En marzo lo paré para que el mecánico me solucionara algunos problemas eléctricos que me molestaban. Por ejemplo estabas andando, parabas el auto y este seguía andando, las luces no funcionaban bien, entre otras cosas. Por eso, lo paré y le dije a mi mecánico que tenía todo el invierno para solucionar los problemas. Se demoró y todo y ahora toda la parte eléctrica está impecable, de hecho me instaló la radio, y dejó todo bien”

Me falta ahora rasparlo entero, y pintarlo. Una vez pintado, esta restauración estará terminada. Actualmente lo disfruto y todo por lo que pasé es parte de la emoción para llevar a la vida de nuevo a un GTi”, finaliza.

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